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En
1852 en una lejana aldea de los fiordos noruegos,
nace en el seno de una humilde familia, el jóven
Alivjkå Rîkjaleê.
A temprana edad se mostró inquieto. Explorador,
aventurero y trotamundos, alcanzó la fama
y el reconocimiento a nivel mundial. Emprendió
innumerables empresas, recorrió aldeas,
visitó otros pueblos y descubrió
el placer de conocer.
Visionario como pocos, Rîkjaleê construyó
los cimientos de lo que sería, su logro
más notable. En 1877 junto a su esposa
Sjaellând, inició un viaje que sería
revelador. En una lejana playa de Sandnessjøen,
Rîkjaleê concentró su mirada
en la inmensidad del Oceano Atlántico y
pensó en ese fascinante mundo que ansiaba
recorrer.
Es así que en la primavera de 1878, Rîkjaleê
se embarcó hacia Sud America, más
precisamente hacia la Argentina, donde le esperaba
ese territorio fecundo, sediento de la nueva sangre
inmigrante que llegaba del Viejo Continente.
En 1880 se contactó con un grupo de empresarios
que, recién llegados de Europa, serían
los mecenas de ideas nuevas y revolucionarias,
en la naciente industria del turismo. Decide pues,
con el apoyo financiero de sus nuevos amigos y
el de su inseparable esposa, fundar Rîkjaleê
Giâjvek.
Pero en el camino hacia el éxito, no todo
sería sencillo. Las dificultades lo estarían
esperando. El primer escollo lo encontró
en el idioma. Su noruego natal, no era la lengua
más popular en Argentina. Los clientes
jamás comprendieron el significado de Rîkjaleê
Giâjvek.
Estos brillaron por su ausencia y durante meses,
Rîkjaleê no alcanzó a comprender
el porque de tan rotundo fracaso comercial.
Incansable luchador, Rîkjaleê no bajó
la guardia. Resolvió con extraordinaria
habilidad el complejo rompecabezas que empujó
al límite su ingenio. Amigo de las determinaciones
riesgosas, se propuso sin vaivenes, refundar Rîkjaleê
Giâjvek. Con inocultable visión comercial,
tomando ventaja de aquello que una vez consideró
un molesto inconveniente, cuando el personal de
inmigraciones anotó mal su apellido en
el documento, tomó la valiente decisión
de usurpar aquel error y revertirlo a su favor.
Es así, que en 1890 resurge con inusitada
fuerza la empresa de viajes pionera del turismo
en la Argentina: RICALE VIAJES.
La empresa de viajes y turismo que ha llevado
a felíz destino a millones de viajeros,
una vez más revoluciona el concepto del
turismo y presenta el legado que dejó para
la historia, nuestro amado Alivjkå: Dominar
los elementos, aire, mar y tierra.
Vaya pues, nuestro sencillo homenaje a nuestro
guía, mentor y fundador
Gracias.

Alivjkå Rîkjaleê
(1852 - 1936)
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